sábado, 23 de julio de 2016

Capítulo 1: De sueño a realidad

Mi nombre es Tatsuya, y acabo de terminar tercero de preparatoria y estoy en el verano antes de empezar la universidad. La única diferencia con los anteriores veranos es que este va a ser más largo, no hay nada más que destacar. Paso mis días jugando, viendo series y saliendo con mis amigos, tal como lo he hecho siempre y tal como lo hacen la mayoría. No hago nada destacable, aunque realmente tampoco hay nada que me resulte especial. Me lo paso muy bien con mi vida cotidiana, pero aun así sé que no es la vida que quiero. Quiero una vida como la que puedo leer en los libros o veo en los animes, algo que sé (aunque debería decir ''pienso'') que es imposible. Ante esta realidad que se imponía sobre mis deseos, me resigné. Ni mucho menos dejé de creer que esos mundos con los que tanto soñaba existían, simplemente acepté el hecho de que no iba a poder conocerlos.



Hoy tampoco he hecho nada que no hiciera otro día, ni lo voy a hacer. Simplemente estoy pasando tiempo con mis amigos como es habitual, aunque realmente me encuentro bastante mal. La cabeza me duele, mucho más que cualquier otra vez que pueda recordar. He pensado en volverme a casa, pero... no quiero, así que supongo que tendré que aguantarme. <<¡Ayúdanos!>> Me giro buscando a aquellas voces, pero no consigo saber de dónde provienen. <<¡Ayúdanos, por favor!>> Sigo buscando pero sigo sin saber de dónde vienen esas voces. Mis amigos me empiezan a mirar raro, y me preguntan que qué es lo que me pasa.

-¡¿No oís que estás gritando pidiendo ayuda?!

-Tatsuya, nadie ha gritado.

Miro a mis amigos pensando que simplemente me están gastando una broma. Seguimos la conversación, y me doy cuenta de que ellos no bromean, de verdad no oyen las continuas voces que piden ayuda. Las voces siguen pidiendo ayuda, diciendo que solo yo puedo salvarles, que yo soy el héroe de la leyenda. Finalmente he llegado a la conclusión de que me he vuelto loco a causa de mis fantasías, y lo mejor será ignorar dichas voces. Si simplemente hago que no las oigo nadie se dará cuenta de que me pasa algo.


La voz de una joven llorando y hablando entre sollozos empieza a oírse en mi cabeza <<Por favor... solo tu... puedes salvarnos... Te lo ruego... Eres nuestra única esperanza... Por favor héroe... salva nuestro mundo... Confío... en que... tú puedes salvarnos>>. Algo me recorre el cuerpo, frustración, impotencia, rabia... culpabilidad. No sé exactamente el porqué, pero el pensar que esa chica de mi cabeza llora por mi culpa, por no haber respondido a los gritos de auxilio, me remuerde el alma. No sé si será mi orgullo, o simplemente que la imagen del ''personaje'' que me gustaría ser se retuerce en mi interior, pero no puedo soportar el oírla llorar. Ningún personaje de las historias que admiro acepta el ver llorar a una chica. Tal vez solo sea mi pura vanidad, que inconscientemente me hace querer creerme que soy el personaje de un anime, y que es mi deber hacer que deje de llorar.


Sinceramente no sé si esta motivación es sincera, o simplemente una falsedad inducida por mis fantasías, pero sí sé una cosa, ¡Quiero hacer que deje de empañar sus ojos con lágrimas!, y sobre todo, en este mismo momento, si de verdad existe, ¡Quiero verla sonreír!




Ahora solo pienso en que quiero ir a donde están aquellos que me piden ayuda, y ante todo, junto a esa chica que llora por mi culpa. Grito sin miedo << ¡¡Iré!! ¡¿Qué es lo que tengo que hacer?! ¡¡Dime como llego a tu lado!!>> (la gente, y sobretodo mis amigos me miran como un completo loco, pero en este punto ya me da igual lo que piensen de mí, el sufrimiento que sufro por culpa de la impotencia es mucho mayor que cualquier vergüenza). Ya no oigo más las voces, se han callado, no me responden. Estoy desesperado, ya no sé qué hacer, cierro fuertemente los ojos con la esperanza de que esas voces me vuelvan a hablar.

Siguen sin hablar, me sigo hundiendo, hasta que oigo de nuevo por un momento la voz de la chica, diciendo entre sollozos con un tono de alegría <<Gracias...>>. Al oírla abro rápidamente los ojos con la esperanza de encontrarla. Sin embargo, al abrirlos me encuentro con que estoy rodeado de unas luces que caen a mi alrededor como si fueran copos de nieve. La intensidad de las luces es cada vez mayor, y a su vez, por alguna razón, me voy calmando, hasta que vuelvo a cerrar los ojos, esperando que la próxima vez que los abra, esté en el aquel supuesto mundo en el que soy un héroe, pensando que, si fuera un anime, es lo que debería ocurrir.


Tengo miedo de abrir los ojos, porque seguramente si lo hago me dé cuenta de que verdaderamente me he vuelto loco. Pero una parte de mí, quiere ver el mundo al que supuestamente he viajado, porque cree que todo es verdad. Se enfrentan dentro de mí la razón y mis deseos, la lógica y los sueños, la decepción y la ilusión. Empiezo a oír un murmullo, que deduzco que será la gente de mi alrededor hablando mal de mí, como es normal tras mi numerito. Sin embargo, entre el murmullo oigo de nuevo la voz de aquella chica <<Bienvenido>>. Quiero creer que es verdad, no quiero que todo sea cosa de mi imaginación. No sé porqué, pero el oír su voz me ha dado el valor para confiar en mis sueños, abrir mis ojos y mirar al frente.



No hay comentarios:

Publicar un comentario